Las lagunas de Ruidera, es un paraje de gran belleza con singularidades paisajísticas y geológicas, localizado en Castilla La Mancha, en los límites de las provincias de Ciudad Real y Albacete. El Parque Natural tiene una superficie de 4000 hectáreas, con dieciséis lagunas, que escalonadamente forman cascadas y torrentes que van desde los primeros manantiales que emanan en la laguna Blanca hasta llegar a las lagunas bajas y el Pantano de Peñarroya.

El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera constituye, junto con Plividje en Croacia, la mejor representación de lagos formados por la acumulación de carbonato cálcico (toba). Las aguas caídas sobre el campo de Montiel se infiltran en el acuífero 24 que tiene su rebosadero natural en esta zona, dando lugar al nacimiento del Guadiana Alto o Río Pinilla.

Al discurrir por el valle, mediante una serie de procesos físico-químicos, deposita parte del carbonato cálcico formando las barreras tobáceas. Estas aguas, extraordinariamente ricas en carbonatos, a lo largo de miles de años de precipitación, han formado impresionantes barreras (presas naturales) que dan lugar a espectaculares cascadas entre una laguna y otra.

Las lagunas de Ruidera son uno de los parajes naturales más sorprendentes de España, un lugar de gran valor paisajístico, con diversidad de ambientes para descubrir y recorrer conociendo sus inmensas lagunas, de aguas trasparentes e intenso color azul turquesa. 

Las lagunas de Ruidera albergan una sorprendente riqueza biológica con gran diversidad de especies animales y plantas, montes de encinares y sabinares, sotos, arboledas de Álamos y vegetación palustre como la Masiega o la Enea. Suponen una nota de frescor y casi de irrealidad en La Mancha llana y seca.

Las lagunas de Ruidera se declararon como parque natural en el año 1979, de esta forma se consiguió la conservación de su rico patrimonio.